La Justicia debe llegar a Venezuela, por Lilian Tintori

(Caracas, 27.09.17).- 

En Venezuela ya nadie duda, y desde hace tiempo, que nuestros derechos
humanos son violados una y otra vez por esta dictadura.

Los casos de persecución por pensar distinto a lo deseado por Maduro, los casos
de torturas denunciados por jóvenes maltratados en los calabozos donde fueron
lanzados al ser injustamente detenidos por ejercer pacíficamente su derecho a la
protesta, las cifras de heridos y asesinados en esas mismas protestas son parte
de las noticias cotidianas de los venezolanos desde hace ya varios años. Las
denuncias de maltratos, abusos, extorsiones e injusticias circulan por las redes y
por los medios independientes que el régimen no ha logrado aún callar. Los
rostros y las voces de los familiares, su dolor y su lucha son comunes a todos y en
todos los rincones del país. La violación de nuestros derechos más fundamentales
se ha convertido en una noticia tan repetida que para muchos forma parte de la
acción normal de esta dictadura. Y lo es.

Los crímenes de lesa humanidad son precisamente todo lo que estamos viviendo:
son violaciones sistemáticas, es decir que son repetidas permanentemente en el
tiempo, son generalizadas lo que significa que suceden en todas partes del país, y
son parte de una política de Estado porque son agentes del Estado quienes los
cometen de manera específica contra una población determinada por su
pensamiento político, opinión o ideología.

En el seno de la OEA y de la mano de los expertos más importantes del mundo se
ha abierto un proceso de investigación muy serio para determinar si en Venezuela
se han cometido y se cometen al día de hoy crímenes de lesa humanidad. Este es
un proceso histórico, jamás sucedido antes en nuestro país, que nace de la
enorme preocupación que existe entre nuestros pueblos hermanos del continente
por lo que ellos mismos han presenciado y por la incansable lucha que los
familiares de víctimas y de presos políticos han librado al denunciar con mucho
coraje y mucha seriedad las violaciones a las que han sido sometidos los
venezolanos.
Algunos se preguntarán de que sirve esta investigación de la OEA, que dará sus
resultados a finales del mes de octubre, y como puede ayudar a los venezolanos a
salir de la insoportable crisis humanitaria que ha destruido nuestra nación.
La respuesta, por sencilla que parezca, es muy poderosa: la investigación que
determinará si en Venezuela el régimen ha cometido crímenes de lesa humanidad
tiene dos consecuencias fundamentales para la Venezuela en la que todos
soñamos vivir: se hará justicia al determinar los responsables materiales e
intelectuales de tanto dolor y sufrimiento, y se conocerá la verdad de lo que ha
sucedido y de lo sigue sucediendo en nuestra amada nación.
Los venezolanos deseamos vivir en una Venezuela en paz, pero la paz para que
sea plena y duradera debe sostenerse sobre dos pilares: la justicia y la verdad.

El compromiso de Leopoldo López y de todos los que luchamos por la libertad y la
democracia es que más nunca en Venezuela se cometan estos ataques, abusos y
mal tratos a nuestros jóvenes y a la población indefensa que lo que hace es
protestar por sus derechos.
¡Lo vamos a lograr Venezuela!

Fuerza y Fe

Lilian Tintori

Activista de Derechos Humanos