Gracias Venezuela: ¡Sí se pudo!   

Lo sucedido este fin de semana fue una demostración, del espíritu rebelde y de lucha que caracteriza a los venezolanos, del deseo que tiene este pueblo de salir de esta grave situación de forma pacífica y a través de su voto. 

 

Quiero empezar, agradeciéndole de corazón a todas las personas que expresaron su apoyo a Leopoldo y a su partido Voluntad Popular. Esa solidaridad y respaldo manifestado a pesar de todas las trabas de las rectoras del CNE, es una demostración que Leopoldo recibirá en Ramo Verde con profunda alegría y orgullo. Es un respaldo a su lucha, a su sacrificio, su constancia, su fuerza de voluntad y a su inquebrantable amor por Venezuela. 

 

Agradezco también, a los trabajadores y operadores del CNE que estuvieron en las calles, por su buena disposición y por su esfuerzo para permitir que los venezolanos expresaran su voluntad. Aprovecho para extender estas palabras a la tropa del Plan República que resguardó con amabilidad y sin atropellos la jornada de validación, a ellos mi reconocimiento. 

 

Mi cariño y mi admiración para Juan Andrés Mejía, Freddy Guevara, David Smolansky y todos los miembros de la Directiva Nacional de Voluntad Popular. Vi nacer este partido naranja, desde que solo era una idea que se debatía en las reuniones entre ustedes y Leopoldo, los he visto crecer y madurar, y hoy expreso mi orgullo por cómo han asumido con coraje, determinación, organización y claridad esta difícil lucha que nos ha tocado vivir.  

 

Mi saludo afectuoso, a todos los líderes regionales, parroquiales y activistas del partido. La fuerza que transmiten con sus palabras, con su entusiasmo, con su alegría y con su coraje son fuente de inspiración para mí y para todos los venezolanos que reconocieron, este fin de semana, tanto esfuerzo y sacrificio ante tanta represión de la Dictadura contra ustedes.  

 

Una represión que les ha costado la libertad de sus hermanos Daniel Ceballos, Gilber Caro, Raul Emilio Baduel, Alexander Tirado, Yon Goicoechea, Steyci Escalona, José Vicente García, María Graterol, Eliel Rangel y de Leopoldo. Una persecución que les ha costado el exilio de hermanos como Carlos Vecchio, Lester Toledo, Antonio Rivero, Warner Jimenez, Francisco Marquez y Gabriel San Miguel. Un ensañamiento contra líderes como Dario Ramírez, Fabiola Colmenarez, Isadora Suárez y Jesús Bellorín exiliados por amenazas y agresiones del Régimen. A ustedes mil gracias, por hablar claro y dar la cara por nosotros. 

 

Fueron más de ciento cincuenta mil venezolanos, los que reafirmamos que queremos un cambio de sistema, el cambio de la Dictadura, en paz y mediante el voto. 

 

Por último deseo agradecer a VP esta nueva propuesta. La ruta que propuso, es justamente el camino que esperamos, la activación de la resistencia no-violenta, sin descanso y en las calles, para exigir que se realicen elecciones generales este mismo año, mientras, de forma paralela, se definen los candidatos del partido y de toda la oposición para cargos de Alcaldes, Gobernadores y Presidente, a través de las primarias. Esos candidatos asumirán el liderazgo de la resistencia cívica y pacífica que presione a la Dictadura, hasta que se conquiste la celebración de las elecciones. 

 

No hay más tiempo porque no se le puede pedir tiempo al hambre, a la enfermedad y a la muerte, 8 de 10 venezolanos queremos salir de esta situación ya. Queremos votar. Y queremos votar por un cambio que hoy, mas que nunca ustedes representan. 

 

¡Gracias Venezuela! ¡Gracias Voluntad Popular! 

 

¡Fuerza y Fe!

 

Venezuela tiene solución

Venezuela atraviesa la peor crisis política, económica y social de su historia. Vivimos una crisis humanitaria que ha obligado a nuestro pueblo a buscar alimentos en la basura y hasta se roba las vidas de nuestros hijos en los hospitales que carecen de los insumos más elementales. En el tiempo que Nicolás Maduro lleva usurpando el poder en Venezuela cerca de 100.000 venezolanos han sido asesinados por la desatada criminalidad. Nuestro país se ha convertido en el más violento de la región y el de peor situación económica. En las cárceles venezolanas padecen torturas y tratos crueles más de 100 presos políticos que, solo por el hecho de pensar distinto, han sufrido la peor de las persecuciones por parte de la dictadura. Se nos ha robado el derecho a elegir, nuestros medios de comunicación son censurados si transmiten opiniones contrarias al régimen, o simplemente informan la realidad de nuestra precaria situación. Los periodistas son perseguidos y amenazados públicamente desde el mismo Palacio de Gobierno, nuestros estudiantes son reprimidos, encarcelados y hasta asesinados sin piedad por ejercer su derecho a la protesta. Peor aún, y para completar esta  dramática realidad, en Venezuela se ha consumado formalmente una dictadura. La última jugada del Tribunal Supremo de (in)Justicia, nombrado a dedo por Nicolás Maduro violentando la constitución, anuló el Poder Legislativo y asumió sus competencias. Ya no hay marcha atrás, Nicolás Maduro es un dictador hecho y derecho. No guarda ni las apariencias y ya no existe ni siquiera aquel velo de legitimidad de origen que utilizaban como pretexto legal para cometer todos los atropellos y violaciones a los derechos humanos de los venezolanos.

Sin embargo, y a pesar de toda esta preocupante situación, Venezuela tiene solución.

La comunidad internacional entera conoce ya la realidad que vivimos en mi país y gracias al liderazgo moral de naciones hermanas como Perú, y su gobierno demócrata, las naciones del hemisferio han respondido con coraje y firmeza a la imposición autoritaria de un pequeño grupo que pretende enquistarse en el poder para permanecer indefinidamente en él. Deseo aprovechar este espacio para enviarle al pueblo peruano a través de su presidente Pedro Pablo Kuczynski un especial agradecimiento por su solidaridad y coraje en la defensa de los principios democráticos y los derechos humanos. Liderazgos como el de Perú demuestran que existe reserva moral suficiente en el continente para derrotar las pretensiones totalitarias de aquellos que violan o pretenden violar, sin pudor alguno, los derechos más elementales de los latinoamericanos.

La derrota de la dictadura en Venezuela está cada día más cerca. Nuestro pueblo está decidido a enfrentar con coraje y en las calles los desafíos que representa la lucha no-violenta contra un sistema opresor y represor. El apoyo de los países miembros de la OEA, la aplicación de la Carta Democrática y el aliento que nuestros pueblos hermanos del continente nos hacen llegar alimentan los deseos y esperanzas de los venezolanos para reconstruir un nuevo país: La Mejor Venezuela que mi esposo Leopoldo siempre soñó y para la cual ha luchado y sacrificado hasta su propia libertad.

Venezuela tiene solución: estamos preparados para derrotar la dictadura y abrir las compuertas de la democracia. Gobernaremos para rescatar a Venezuela y convertirla en una nación estable, que garantice la separación de poderes, el estado de derecho, la paz y la justicia. Venezuela será un territorio de libertades donde, como dice Leopoldo, “todos los derechos sean para todas las personas”. Un país donde la criminalidad no destruya nuestras familias, un país donde haya empleo para todos y donde todos podamos darle a nuestros hijos un mejor futuro, un país pujante que utilice sus riquezas naturales de forma respetuosa e inteligente asegurando un desarrollo que sea sostenible y genere estabilidad para nuestro pueblo. La Mejor Venezuela está muy cerca y al alcance de nuestras manos. Podemos verla, podemos sentirla. Por ella estamos dispuestos a luchar y por ella nunca dejaremos de soñar.

Nuestra lucha es una lucha moral, es una lucha espiritual, es una lucha familiar. Nuestra lucha es una lucha por amor; por amor a nuestras familias, por amor a la libertad, por amor a nuestra Patria.

Nunca descansaremos porque nunca nos cansaremos hasta alcanzar esa Venezuela que Leopoldo nos enseñó.

¡Fuerza y Fe!

Lilian Tintori

Activista de Derechos Humanos

¿Quién te manda? 

Estas líneas tienen la intención de ser leídas, de manera muy especial, por todos nuestros uniformados de las Fuerzas Armadas Nacionales.  

Y esa pregunta; “¿quién te manda?” debe retumbar incesantemente entre las paredes de nuestros cuarteles, recorrer los pasillos de nuestras academias militares y amanecer en las literas de los dormitorios militares.  

¿Quién te manda a dispararle a tu pueblo?  

¿Quién te manda a golpear a tus estudiantes? 

¿Quién te manda a ofender a tu familia con esas órdenes? 

¿Quién te manda, hermano uniformado, a que tu hijo te rechace y te desprecie? 

¿Quién te manda a ti, Capitán de Navío José Boston Silva, a torturar, incomunicar y violar los Derechos Humanos de mi esposo Leopoldo López y de todos los injustamente encarcelados, algunos incluso compañeros tuyos, en Ramo Verde? 

¿Quién te da las órdenes y a quién obedeces es al General en Jefe Padrino López que está en tu línea de mando o a Diosdado Cabello quien se jacta de ser tu verdadero jefe? 

¿A quién vas a denunciar como “Jefe” cuando en el Tribunal Penal de la Haya seas procesado por violación de Derechos Humanos? ¿Quién es el que vas a señalar para tratar de justificar que “solo cumplías órdenes”? ¿Estás consciente que estás obligado a desobedecer órdenes ilegales y que atenten contra los Derechos Humanos?  

Dime, Boston, si de verdad crees que Diosdado Cabello o Padrino López van a asumir la responsabilidad completa de las violaciones que tú ejecutas. ¿Estás seguro de poder confiar en ellos? ¿Crees sinceramente que son personas de bien, con palabra y valores?  

Estas preguntas y esta conversación podría tenerla cualquier esposa, madre o hija de quienes en estas semanas, y desde hace varios años, han perdido un familiar de la mano de algún militar que “solo cumplía órdenes”. Son las mismas preguntas que Rosa Orozco le hizo a los militares asesinos que se robaron la vida de su amada hija Geraldin disparándole a quemarropa en el rostro. Militares que hoy, por cierto, han sido condenados a 30 años de cárcel mientras que los poderosos que dieron las órdenes disfrutan en libertad de una vida lujosa construida a base de corrupción y de dar órdenes ilegales.  

Estos son los mismos cuestionamientos que las madres venezolanas le hacen a los soldados represores “que obedeciendo órdenes” han asesinado a nuestros muchachos en estas semanas de lucha y protestas pacíficas.  

Queridos hermanos en uniforme, no obedezcan órdenes ilegales, no se dejen usar por quienes no darán jamás la cara por ustedes. Hagan una sencilla prueba: exíjanle a sus superiores que las órdenes ilegales de torturar, aislar, incomunicar, golpear, vejar, reprimir y disparar contra otros venezolanos se las den por escrito. Si su superior reacciona de cualquier otra forma que no sea la de darles la orden por escrito es porque ustedes están siendo utilizados y porque ellos no están dispuestos a dar la cara por ninguno de ustedes.  

A ti Diosdado Cabello y a ti Padrino López, los reto a dejar por escrito las órdenes que dan y las hagan públicas; primero para que le demuestren al país quien es el que manda de verdad en nuestras Fuerzas Armadas y segundo para que le demuestren a la tropa que ustedes utilizan cobardemente para “cumplir órdenes” ilegales que sí están dispuestos a dar la cara por ellos cuando el muy cercano tiempo de la justicia llegue a tocar sus puertas. 

Hermanos de las Fuerzas Armadas Nacionales, recuerden: su lealtad es al juramento de dar la vida para proteger a los venezolanos y no para quitárselas. Cuando nos reencontremos en la calle bajen las armas, abran los brazos en signo de paz y abracen a su pueblo para sellar el momento en el que hayan decidido estar del lado correcto de la Historia.