Al Pueblo de Venezuela, por Lilian Tintori

 

2001 – Venezuela 

(01.08.17) 

 

Al pueblo de Venezuela,

Nicolás Maduro acaba de dar una estocada a la libertad y proclamarse formalmente como una dictadura, ignorando la consulta popular más grande de nuestra historia donde 7.6 millones de habitantes le dimos un NO rotundo a una constituyente fraudulenta. Ahora pretenden imponer una constituyente ilegitima por inconstitucional y han decidido hacerlo a sangre y fuego con la voluntad de este bravo pueblo. 

A esta hora la dictadura ha acabado con la vida de más de 14 venezolanos por pensar distinto. Han disparado a centros asistenciales obligándolos a izar la bandera de la Cruz Roja como sucede en situaciones de guerra. Y nosotros lejos de caer en la desesperanza, reiteramos que la lucha sigue más viva que nunca y que no estamos dispuestos a claudicar hasta recuperar la libertad. Ahora, más que nunca estaremos dando la lucha en todos los terrenos: en lo institucional junto a la Asamblea Nacional que fue electa por 14 millones de venezolanos en 2015 y única reconocida por la Comunidad Internacional, en lo internacional consiguiendo el apoyo de los demócratas del mundo y el desconocimiento de esa Asamblea Constituyente ilegal e ilegítima, y en la calle junto a nuestros jóvenes y a nuestros dirigentes hasta conquistar la libertad. 

El régimen nos ha llevado con crueldad a una situación insostenible que hoy incluye las peores violaciones a los Derechos Humanos de los venezolanos y en la que nos reafirma lo que mi esposo Leopoldo nos dijera en el año 2014: nos enfrentamos a una dictadura.

El modelo de corrupción e ineficiencia del Régimen despótico de Nicolás Maduro es el único responsable de la escasez brutal de comida y medicinas que padecemos los venezolanos. 3 de cada 4 venezolanos han perdido peso (en promedio de 8kgs), las madres no tienen leche para alimentar a sus bebes, y muchos buscan entre la basura la comida para sus hijos. La escasez de medicamentos llega al 85% con lo cual las personas mueren de condiciones que podrían ser perfectamente tratables, pero en cambio nuestras familias deben sufrir la separación de un ser querido. A todo esto se suma la inseguridad desbordada de un régimen que no hace nada para contenerla sino que, por el contrario, financia y arma a grupos paramilitares para que cometan crímenes de Lesa Humanidad. 

Pero los venezolanos sabemos que merecemos un futuro de paz, bienestar y progreso, y por eso hemos respondido con firmeza a los abusos y a las injusticias de esta Dictadura. A raíz de una decisión inconstitucional del TSJ que buscaba remover la autonomía de la Asamblea Nacional, salimos a las calles amparados en nuestro derecho constitucional a la protesta pacífica para dejar en claro nuestro rechazo a la violación sistemática de nuestros derechos. Por más de 120 días hemos arriesgado todo, hasta nuestra propia integridad, para recuperar la democracia. La jerarquía de la Fuerza Armada Nacional representada en primer lugar por Vladimir Padrino López, se ha prestado para que el régimen nos reprima brutalmente lanzando gases lacrimógenos desde helicópteros, directamente contra los manifestantes, disparando a quemarropa, atropellando con tanquetas y a falta de municiones matando a la gente con metras. Han asesinado a nuestros niños, a nuestros jóvenes, a nuestras familias, han perseguido y encarcelado a nuestros dirigentes y a todo aquel que se niegue a arrodillarse ante la bota de la tiranía, han secuestrado y torturado a nuestros compatriotas para demostrarle al mundo su verdadero rostro criminal. 

A la fecha el régimen ha asesinado a más de 126 venezolanos, herido a más 15.0000, arrestado injustamente a más 5.000, de los cuales el 80% han denunciado acoso sexual -incluyendo desnudos y violaciones- y hoy 498 presos políticos con acusaciones fabricadas que van desde terrorismo hasta traición a la patria llenan la infame lista solo por pensar distinto. Para nosotros, los demócratas, ellos son héroes de la nueva independencia que se vuelve a forjar en tierra venezolana. Recientemente Amnistía Internacional publicó un informe constatando que la violencia es sistemática y proviene del régimen, el Estado la utiliza para neutralizar a la población y viola la autonomía de poderes. Además, como la Fiscal ya no responde al régimen sino a la constitución, también la persiguen y ahora el Estado venezolano usa la justicia militar para juzgar a civiles, violando el Estado de Derecho y las convenciones internacionales. Acabaron con la autonomía de poderes. Han acabado con la democracia y junto a ella han destruido a Venezuela. 

El régimen se siente perdido, y por eso actúa erráticamente. El asalto a la Asamblea Nacional retrató durante horas de agonía el horror del régimen, confirmando el terrorismo de Estado como mecanismo de opresión. Como si esto no fuera suficiente el régimen ha encarcelado a dos diputados, Gilber Caro y Wilmer Azuaje, violando su inmunidad, y ha destituido a 8 alcaldes: Daniel Ceballos, Enzo Scarano, Antonio Ledezma, Lumay Barreto, Warner Jimenez, Delson Guarate, Gustavo Marcano y Alfredo Ramos.

La evidencia de abusos a los derechos humanos es tal que en estas semanas un grupo de congresistas chilenos y colombianos denunció a Maduro y al régimen por lesa humanidad, a esa denuncia se sumó otra denuncia ante la Haya por el Instituto Casla. Adicionalmente el Secretario General de la OEA, Luis Almagro formó una comisión liderada por el Ex fiscal de la Corte Penal Internacional Luis Moreno Ocampo para investigar los delitos del Estado a los Derechos Humanos. Hoy Maduro y el régimen enfrentan denuncias por la más grave de las faltas: Lesa Humanidad, y cuya responsabilidad no prescribe ni posee fronteras. 

Entramos en una nueva fase de atropellos que demandarán de todo nuestro coraje, de nuestra unión y de nuestra firmeza para vencer a la dictadura. No nos cabe duda que ¡lo vamos a lograr! Pero ante ello, dirigimos este mensaje con urgencia a: 

  1. A la Fuerza Armada Nacional les reiteramos el mensaje de la Conferencia Episcopal para que respeten el mandamiento más sagrado de Dios: “no matarás”. No obedezcan órdenes de una jerarquía corrupta e inmoral que los arrastra a todos ustedes al abismo de la vergüenza y de la criminalidad.

2. Hacemos un llamado a los que aún no lo han hecho a que abandonen al dictador antes de que sea tarde, les aseguro que serán incluidos y respetados pues no creemos en venganzas ni persecuciones. Solo creemos en la paz y la justicia. 

  1. Se debe desarmar a los “Colectivos”, las fuerzas paramilitares que responden a las órdenes del régimen y que han participado en la represión, asesinando civiles desarmados. y debe hacerse de inmediato.

Esta es la hora de Venezuela: este bravo pueblo nunca se ha rendido ante los desafíos históricos. Hemos resistido con coraje y dignidad y vamos a seguir demostrando de que estamos hechos los venezolanos. Vamos a permanecer en las calles, vamos a despertar la solidaridad y ayuda internacional, y vamos a defender nuestros principios democráticos en todos los terrenos. 

¡Llegó la hora de Venezuela! ¡llegó la hora de la libertad!  

¡Que nadie se canse! Se desmorona la Dictadura y la Mejor Venezuela ya está más cerca.

¡Fuerza y Fe!